4 trucos para reducir la papada y la hinchazón del rostro

Cuando las personas ganan algunos kilos, parte de esa grasa que se acumula en el cuerpo puede notarse también en la cara. Mientras que, cuando los pierden, su rostro se ve igual de hinchado, flácido y con una prominente papada.

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Stephen S. Park es un doctor en medicina y presidente de la Academia Norteamericana de Cirugía Plástica y Reconstructiva. Según sus declaraciones a la revista femenina Women’s Health: “por norma general, cuando ganamos o perdemos peso no aumentamos ni disminuimos el número de adipocitos, que son las llamadas células grasas. En realidad, ocurre una cosa bien distinta, ya que estas mismas células se amplían o reducen, por lo que algunas personas siempre van a tener algunas zonas problemáticas en su cuerpo, dando igual su peso. Es decir, simplemente hay gente que tiene más células de grasa concentradas en una zona que otras”.

No obstante, aunque no hay mucho que podamos hacer para cambiar nuestra herencia genética natural o los lugares donde se acumula la grasa, sí que hay una serie de trucos que podemos llevar a cabo para que disminuya la hinchazón de nuestro rostro.

  1. Evite la retención de líquidos

Según nos comenta la experta en dietética Sue DeCotiis “un exceso de alcohol, azúcar o una ingesta masiva de sal están asociados a una retención de líquidos en la zona de la cara. Además, hay que enfatizar que estas sustancias van a permitir que los tejidos de nuestro cuerpo, incluido el rostro, comiencen a acumular agua”. Para evitar eso, es indispensable que disminuyamos el consumo de estos alimentos a la par que aumentamos la ingesta de frutas y agua. Recuerde, cuando su cuerpo se encuentra deshidratado es más propenso a retener líquidos.

  1. Mucho cuidado con las alergias alimenticias y el colon irritable

Según la especialista en alimentación Sue Decottis, las personas que padecen alergias o intolerancia a algún alimento en particular, como la lactosa o el gluten, y aquellas que padecen de síndrome de colon irritable son más propensas que otras a tener la cara hinchada.

Cuando nos sentimos hinchados es indicativo de que algo no anda bien en nuestro sistema digestivo. En este sentido, la Fundación Internacional para los Trastornos Gastrointestinales Funcionales no tiene del todo claro por qué el colon irritable es causa de esta inflamación, y además no considera que tener gases en el intestino tenga algo que ver con esto. En todo caso, si usted sospecha que se encuentra en alguna de estas situaciones, lo mejor que puede hacer es acudir a su médico de confianza y buscar entre ambos el tratamiento más adecuado.

  1. Vigile sus hormonas

Como ha señalado DeCotiis, las mujeres que notan su cara más hinchada de lo normal durante su periodo, o en los días anteriores y posteriores a éste, deberían hablar con su ginecólogo ya que la hinchazón puede ser consecuencia de un desajuste hormonal. Es normal que el cuerpo femenino experimente durante la regla una subida de la progesterona, que es la sustancia encargada de producir la mayoría de los llamados síntomas del síndrome premenstrual, entre los que se incluye el rostro hinchado.

Por otro lado, las mujeres que experimentan sensación de malestar y tienen una cierta irregularidad en sus periodos pueden estar en una situación de perimenopausia. Esta condición es un periodo transitorio que puede llegar a durar años y que desemboca finalmente en la menopausia. Esto no quiere decir que estas mujeres estén envejeciendo o dejen de ser fértiles, ya que en algunos casos la perimenopausia comienza a partir de los 30 años.

Como siempre, nuestro consejo si presenta estos síntomas es que acuda a un especialista, para que le ayude a controlar este problema y pueda encontrar una solución adecuada.

  1. Mantenga su peso controlado

El portal de Internet especialista en bienestar llamado Salud180 nos indica que las subidas y bajadas súbitas y regulares de peso van a favorecer la aparición de la papada. Por tanto, para evitar esto tenemos que recordar lo más importante, que es sin duda llevar unos hábitos de vida saludables, una dieta equilibrada y hacer ejercicio físico constante.