Cambió las letras de una maquina de escribir por colores. El resultado es impresionante

La máquina de escribir cromática o bien se le podría llamar la “máquina de pintar”, es un invento; más bien una modificación, que desde el año 2010 el artista (e inventor) norteamericano Tyree Callahan ha desarrollado en su taller; de pintura, hojalatería y palabras

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Se ubica en el pequeño pueblo de Bellingham  en el estado de Washington, EE.UU. Él mismo explica que su pequeña máquina de escribir cromática es en sí una pieza de arte conceptual, mientras agradece la buena aceptación que ha tenido en círculos artísticos, pero… analicemos.

1. El artefacto: Callahan decidió poner en práctica su idea con una máquina de escribir mecánica de la marca Underwood Typewriter Company que data de 1937, y la seleccionó por una razón: la compañía, que funcionó desde 1895, fue revolucionaria en sus diseños de máquinas de escribir; era posible ver el texto al momento de escribirlo.

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2. La modificación: Los tipos móviles (como se les llama a las letras que estás dispuestas en las máquinas de escribir) fueron sustituidos por trozos pequeños de pastel tiza, que colorean el papel al momento del “tipeo”.

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3. El resultado: como ya habíamos adelantado, el resultado de toda esta experimentación es conocido como la “Máquina de Escribir Cromática”, invento innovador y maravilloso que en el último lustro se ha ido haciendo más famoso. Fue presentado en el “West Prize” del 2012, un concurso de innovación artística.

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4. Las obras: el estilo de las obras de Tyree Callahan es abstracto, con colores vivos y fríos, que forman paisajes difuminados, casi oníricos, donde el agua (de mar o de lago) suele ser parte importante de ellos. Se utiliza la degradación de colores de forma constante y las formas tienen un papel secundario. Hace recordar a las primeras obras impresionistas de Claude Monet, quien definió el estilo.

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De la pintura a la palabra, de la palabra al arte. Sin duda una innovación importante para el mundo del arte, más allá de lo fácil o difícil que pueda resultar ocupar la máquina. Su problema; hay que ir rellenando los tipos cada cierto tiempo para poder continuar pintando, lo que puede parecer engorroso. De todas maneras, agradezcamos a Tyree Callahan, por hacernos pensar y sentir la pintura desde una vereda totalmente nueva.

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