Esta es la verdad sobre el lugar donde los mares “no se mezclan”

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Cada cierto tiempo se viraliza por internet el mito del Golfo de Alaska, aquel lugar del planeta donde supuestamente “chocan” dos mares, pero jamás se mezclan. Esta teoría ha sido respaldada con imágenes que muestran cómo se forma una perfecta barrera entre ambos y la diferencia entre sus colores. Pero, ¿qué hay de cierto en el mito?

Según informa el medio Alaska Dispatch News, esta zona es conocida informalmente como “el lugar donde dos océanos se encuentran”, y hay una explicación simple para lo que allí ocurre.

Lo primero que aclaran es que allí no se encuentran dos océanos, ya que toda el área corresponde al Pacífico.

Una de las imágenes más populares de la zona -y que ha alimentado la creencia- es la tomada por el fotógrafo Ken Smith, en 2010 mientras realizaba una travesía por la zona.

Pero no es la única, también está la captada por Ken Bruland, profesor de ciencias oceánicas en la Universidad de California-Santa Cruz, quien realizó un crucero de investigación por la zona en 2007 junto a otros oceanógrafos, para estudiar el papel que juega el hierro en el mar.

Bruland explicó que el propósito del viaje era examinar cómo los enormes remolinos -corrientes lentas- que llegaban a cientos de kilómetros de diámetro, remolinan desde la costa de Alaska hacia el Golfo de Alaska.

Esos remolinos suelen llevar consigo grandes cantidades de sedimentos glaciares gracias a ríos como el Copper, que se origina en el interior del glaciar Copper. Esta corriente de agua acarrea pesados sedimentos y arcilla que enturbian el agua.

“Los ríos de los glaciares en el verano son como zumbadores que erosionan las montañas. En el proceso, ellos levantan todo este material – llamado harina glacial – a través del cauce”, explicó Bruland.

Una vez que estos ríos glaciales se vierten en un cuerpo más grande de agua, son recogidos por las corrientes oceánicas, moviéndose de este a oeste, y comienzan a circular. Éste es uno de los métodos primarios en los que el hierro – encontrado en el sedimento- se transporta a regiones en el centro del golfo de Alaska.

En cuanto a esa foto específica, Bruland dijo que muestra los restos de estos ríos sedimentarios que se encuentran con el agua del océano en general.

¿Es verdad que las aguas jamás se juntan en el Golfo de Alaska?
Brulan explicó que es totalmente falso que estos dos tipos de agua nunca se mezclan, pues con el tiempo lo hacen, pero no de manera inmediata. Lo que ocurre es que las diferencias de densidad, producto de la la temperatura, salinidad u otros factores, pueden hacer que el proceso sea más lento.

“Ellos finalmente se mezclan, pero se encuentran con estos gradientes muy fuertes en estos momentos específicos en el tiempo”, dijo.

Estas fronteras nunca son estáticas, agregó, se van moviendo y desaparecen por completo en algún momento, dependiendo del nivel de sedimento y los caprichos del agua.