No eres tú, es tu auto: 3 videos que te harán reflexionar si de verdad te ama

El materialismo, la superficialidad, el consumismo; síntomas y símbolos del contexto histórico en el cual nos desenvolvemos, aparecen frente a nuestros ojos a diario y las aceptamos como parte constituyente de nuestras sociedades, sin siquiera criticarlo (unos) y hasta defenderlo (otros).

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Se ha convertido en algo idiosincrásico. Y es cosa de enumerar las posibilidades que tenemos para darnos cuenta de lo avanzado del proceso: prensa en general, televisión, radio, música para masas, comercio, publicidad, por nombrar algunos y solo ejemplos externos; impersonales, como si alguien o un “otro” intentase hacernos cada vez más materialistas y más superfluos. Puede que así lo sea.

Sin embargo pensar o dejarle la responsabilidad de control a un agente externo es por lo menos infantil y descuidado. Somos nosotros, los humanos, y en mayor parte los adultos, quienes actuamos de catalizadores y hacemos funcionar “la máquina”; nosotros vemos, leemos, escuchamos, compramos, vendemos, trabajamos, etc., y cegados por el ritmo de la vida nos volvemos ciegos o simplemente desinteresados.

Ahora, ¿cuál es la razón de este análisis repetido y parcial? Si bien son evidentes las características de nuestra cultura occidental cristiana y tercermundista, cuesta ejemplificar en una persona, o personas, lo increíblemente superficiales que podemos llegar a ser. Todo esto nace desde algo que podemos llamar superficial: una broma de un canal online de origen brasileño llamado “Boom”, la cámara escondida se llama “Camaro amarillo” y la verdad es que deja muy mal paradas a un par de muchachas que convencidas por el automóvil, aceptan darle una ayuda al dueño de este, pero solo hasta que se dieron cuenta que ese no era su auto. Sin embargo no todo está perdido:

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Cabe decir que si bien esta buena la broma, no es realmente un idea de ellos sino más bien una especie de remake o “cover” de otra broma de un canal de YouTube llamado SoFloAntonio, donde hacían básicamente lo mismo pero con un Bugatti:

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Sin embargo, esta idea ya había sido explotada por un humorista youtuber de nombre Roman Atwood, y lo hacía pero de esta forma (al revés, por decirlo de alguna manera):

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Finalmente, ¿qué nos queda después de todo esto? Varias cosas, no toda la gente es tan interesada a ese extremo, aún hay esperanzas, pero lo más importante es que hace falta un ejemplo con hombres; las víctimas de las bromas fueron todas mujeres y resulta un tanto misógino. Pero de todas maneras podemos concluir que se justifica el alto precio de esos autos: vienen incluidas las damas.