Video: Si ves esto, Corre rapido y pide ayuda

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En el mundo existen diferentes tipos de animales con apariencias muy peculiares. Algunos son muy feos y raros, mientras que otros son simplemente hermosos. Sin embargo, no todo es lo que parece, pues puede que los raros sean inofensivos y que los mas tiernos resulten tan peligrosos que podrían matarte con solo tocarlos. ¡Si ves esto, corre rápido y pide ayuda!

10. Escarabajo bombardero: El escarabajo bombardero (Brachinus crepitans), nativo del sur de Inglaterra posee mecanismo de defensa, para el cual utiliza cuatro diferentes sustancias combinadas con precisión de tiempo y de dosis.

El escarabajo fabrica dos sustancias o compuestos: la hidroquinona y el peróxido de hidrógeno (agua oxigenada), que almacena en cámaras especiales de contención hasta hacer uso de su contenido, a los que agrega una enzima inhibidora que impide que se lleve a cabo la explosión en el interior del insecto. De tal forma, lo almacena indefinidamente.

Cuando se siente amenazado por un predador, el escarabajo bombardero mezcla hidroquinona y peróxido de hidrógeno (H2O2) con enzimas (anti-inhibidor) en una cámara llamada irónicamente cámara de explosión. El peróxido de hidrógeno oxida la hidroquinona a quinona. Esta reacción es muy exotérmica, lo que hace que sus productos alcancen su punto de ebullición. El insecto libera el líquido, irritante y caliente (quinona y agua) por el extremo del abdomen. El mismo puede disparar hasta 50 chorros sucesivos, con un alcance de 5 cm (distancia 4 veces mayor que la longitud del insecto).

9. Abejas Asesinas: Las abejas africanizadas (comúnmente llamadas abejas africanas o abejas asesinas) son híbridos procedentes del cruzamiento de la subespecie natural africana Apis mellifera scutellata con abejas domésticas pertenecientes a varias subespecies de A. mellifera, como Apis mellifera mellifera, Apis mellifera iberica y posiblemente otras.​

La particularidad de estos híbridos es su acentuado comportamiento defensivo, describiéndose como muy agresivos ante molestias. Atacan en cantidad, muy velozmente y siguen a su víctima hasta a 400 metros de su colmena o enjambre. Este comportamiento ha provocado en América las muertes de alrededor de 1.000 personas en Estados Unidos con diez veces más picaduras que las de abejas comunes.

El veneno está formado por una mezcla compleja: fosfolípido; hialorunidasa; melitina; fosfatasa ácida; alérgeno C; además de histidina, histamina y otros componente menores.
La gravedad del envenenamiento depende de la sensibilidad individual y del número de picaduras infligidas. Así, en un sujeto hipersensible puede ocurrir la muerte con una sola picadura como resultado de choque anafiláctico. Ha habido supervivientes de 500 picaduras. El veneno causa reacciones alérgicas y efectos tóxicos. ​

Tratamiento: Control del dolor con aspirina y otros analgésicos, compresas frías y extracción cuidadosa de los aguijones para no exprimir la bolsa venenífera, lo que podría aumentar el daño; para el caso se usa una tarjeta de cartón o plástico para retirar el aguijón sin tocar la bolsa. Dada la emergencia son útiles los antihistamínicos y corticosteroides por vía intravenosa. El uso de epinefrina es necesario en los casos severos de choque anafiláctico. De acuerdo a la evolución el paciente puede requerir de apoyo vital avanzado.

A simple vista es difícil diferenciar estas abejas de las europeas. Es necesario un diagnóstico en laboratorio. Se utilizan métodos morfométricos en laboratorio, lográndose un diagnóstico correcto de las colmenas africanizadas, pero no son lo suficientemente sensibles para determinar las abejas híbridas.

8. Hormiga bala: La hormiga bala (Paraponera clavata) es una especie de insecto himenóptero de la familia de los formícidos y único miembro del género Paraponera (del griego ponerina, “dolor”). Mayor que la de cualquier otro Hymenoptera, el dolor de su picadura es 30 veces mayor al de una abeja o una avispa, y aquellos que han sufrido esta picadura aseguran la analogía de la misma con el disparo de una bala. Varios de sus nombres comunes hacen alusión a esta particularidad. esta hormiga se encuentra particularmente en los bosques lluviosos de Venezuela y Brasil pero se logra extender hasta Costa Rica.

Hay, incluso, una tribu amazónica que realiza un ritual con estas hormigas: en una especie de guantes, elaborados artesanalmente, en los que se teje aproximadamente unas 50 hormigas bala, muchas veces con savia de árbol. Para preparar este intrincado guante, primero se adormece a las hormigas con una infusión de hierbas, y posteriormente, el chamán las despierta con humo para iniciar el ritual. A los varones de la tribu se les colocan esos guantes al cumplir los 9 años de edad, y deben tolerar las picaduras por aproximadamente diez minutos. Este ritual se hace para señalar el paso de la niñez a la adultez. Es sumamente doloroso y es común la perdida de conocimiento. También se realiza este ritual para inmunizar a los hijos a este veneno, pues la convivencia y vida en el Amazonas y la relación con las especies de su entorno es compleja y dura. Recientemente la ciencia a avalado que efectivamente el veneno de esta singular hormiga tiene beneficios para el organismo, reforzando el sistema inmunitario. La esperanza de vida de estás tribus superan los 80 años y rara vez caen enfermos.
Habita en bosques lluviosos de baja altitud, desde el Amazonas hasta la costa atlántica de Costa Rica y Nicaragua.
Son hormigas de rasgos y comportamientos primitivos. Las obreras miden entre 22 y 28 mm de longitud y las reinas son algo más grandes. Las colonias se componen de varios cientos de individuos y por lo general deambulan por los troncos de los árboles y la vegetación muerta en pequeños grupos.
Se dice que el dolor que provoca la picadura de este insecto es mayor que el de cualquier otro himenóptero, y está clasificado como el más doloroso, según el índice Schmidt de dolor por picadura, con un puntaje de “4+”, por encima de la avispa caza tarántulas y, según algunas de las víctimas, igual a lo que se siente con una herida por arma de fuego, de allí el nombre del insecto. Según la descripción, provoca “olas de quemazón, un dolor punzante, que lo consume todo y que llega a tardar en ceder hasta 24 horas”. Se considera que la picadura es una defensa eficaz en contra de los depredadores.1​ La poneratoxina, un péptido neurotóxico paralizante que se aísla del veneno, afecta los canales de ion sodio dependientes de voltaje y bloquea la transmisión sináptica en el sistema nervioso central. Se están llevando a cabo investigaciones para sus posibles aplicaciones médicas.
Desde el punto de vista de salud pública, se considera como peligroso el veneno de la hormiga Paraponera clavata (isula). En este veneno se ha encontrado un factor hemolítico directo, además de factores procoagulantes, no se ha determinado aún el componente que origina la acción neurotóxica asociada a este veneno. Como consecuencia de las picaduras se produce eritema y edema local, ocasionalmente acompañada de fenómenos sistémicos (escalofríos, sudoración y taquicardia), parálisis respiratoria e insensibilidad del miembro afectado. El tratamiento es sólo sintomático, con analgésico. En caso de un choque anafiláctico, el manejo es similar al de la picadura de abejas.

7. Vinchuca: Triatoma infestans es un insecto heteróptero de la familia Reduviidae. Es hematófago y considerado uno de los vectores responsables de la transmisión de la enfermedad de Chagas. Se le denomina pito (en Colombia), chichá (en Paraguay), vinchuca (en Argentina, Chile, Uruguay y Bolivia), chipo (en Venezuela), chinche gaucha (en Argentina) o chirimacha (en Perú), además de barbeiro “Palança”, percevejo-do-sertão en Brasil, entre otros nombres que comparte con otras especies de triatominos. No confundir con el otro insecto hematófago hemíptero perteneciente a la familia Cimicidae o chinche de cama (que no es vector biológico). El huésped natural de T. infestans probablemente ha sido desde hace millones de años la cobaya. En Bolivia se ha observado a T. infestans fuera del domicilio humano, asociado a cobayas silvestres. Sin embargo, se alimenta principalmente a cuenta del hombre. De hecho, dada su amplia distribución y capacidad de adaptarse a vivir en el domicilio y peridomicilio humano, esta especie es la mayor causante de casos de infección de Trypanosoma cruzi (parásito causante de la enfermedad de Chagas).
El insecto se reproduce por huevos, que miden de 2 a 3 mm, de color blanco, que cambian a rosado cuando se completa la evolución del embrión. Desde que sale del huevo hasta que alcanza el estado adulto (formas aladas), la vinchuca pasa por cinco etapas de crecimiento (estadios ninfales), con cambios graduales de tamaño y sin alas. En cada cambio pierde su pelecho. Desde el estado de huevo a la etapa adulta, el ciclo evolutivo de este insecto puede variar de ocho meses a un año. A partir del estado adulto la vida de este insecto se prolonga entre uno y dos años.
La vinchuca puede desarrollarse en zonas de temperaturas frías. No obstante tratarse de un insecto de climas cálidos y debido a sus hábitos domiciliarios, el ambiente más propicio para su desarrollo es el de la vivienda. Por lo tanto, la tibieza de las habitaciones favorece su supervivencia.
No es común verlo durante las horas del día ya que se trata de un animal de hábitos nocturnos, preferentemente a partir de la medianoche y durante la madrugada, para lo cual tiene una vista especializada. Durante las horas diurnas la vinchuca permanece escondida.
La resistencia al ayuno de este insecto es muy grande. La ninfa de quinto estado (estado previo al adulto) soporta más de 6 meses de ayuno. Se dice que en ciertos casos, come otros insectos parásitos, como la pulga.
Al igual que Rhodnius prolixus, T. infestans sirve como modelo de innumerables estudios fisiológicos y de comportamiento, por la facilidad de su cría.
La enfermedad de Chagas se manifiesta en las zonas más empobrecidas de América Latina. Incluye a varios componentes: el parásito, como responsable de la patología; el vector, que no es otra cosa que el insecto (los denominados Triatominos); y el hospedante, que puede ser cualquier mamífero, incluido el ser humano. El hábitat de las vinchucas tiene que reunir determinadas condiciones, como viviendas con rajaduras en las paredes, techos de pajas o barro, donde generalmente anidan.
Las especies de vinchucas son más de un centenar, aunque básicamente pueden reducirse a cuatro las que tienen importancia epidemiológica. En Argentina predomina la llamada T. infestans.
Una de las características de este insecto es que no deposita el parásito en el tejido humano sino que, al picar a una persona y succionar la sangre, su intestino se hincha y la obliga a defecar, depositando parásitos en la piel de su víctima. Por la picazón, las personas se rascan, y son ellas mismas las que incorporan el parásito en los tejidos mediante esta acción. Este modelo de transmisión vectorial fue preponderante en toda América Latina hasta la década del 80.

6. Cienpies gigante: La escolopendra gigante (Scolopendra gigantea) es una especie de miriápodo que se encuentra en las tierras bajas de Venezuela (incluida la Isla de Margarita), Colombia, República Dominicana y las islas de Trinidad, Jamaica, Aruba, Nicaragua y Curazao.
Es un animal carnívoro, se alimenta principalmente de artrópodos como cucarachas, alacranes, grillos, saltamontes, mariposas, tarántulas y también de vertebrados, lagartijas, ratones, murciélagos.
Es la especie de mayor tamaño del género Scolopendra. En promedio mide 26 cm de longitud, pero puede sobrepasar los 30 cm.1​
El cuerpo se compone de 21 a 23 segmentos de color rojo cobrizo a castaño, cada uno con un par de patas amarillas, adaptadas para caminar velozmente. Los ejemplares juveniles son de color rojo muy oscuro o negro, muy delgados, con una cabeza esférica grande y roja. Mudan varias veces hasta llegar a la edad adulta.
Presenta tenazas, que son patas modificadas llamadas forcípulas que se curvan bajo su cabeza y puede inocular veneno en su presa. El veneno contiene acetilcolina, histamina y serotonina (mediadores del dolor), proteasas y un factor cardiodepresor.5​
La hembra custodia y cuida los nidos con los huevos.
Su veneno es potente y es tóxico para los humanos causando una inflamación severa, escalofríos, fiebre y debilidad. Sin embargo, a pesar de ser dolorosas, sus mordeduras rara vez son fatales para los seres humanos. En Venezuela se ha documentado la muerte de un niño por su mordedura.
S. gigantea es mantenido como mascota entre los entusiastas de los artrópodos, pero requiere manejarse siempre con equipo de protección, ya que incluso un rastro del veneno al entrar en contacto con la piel puede causar una reacción.

5. Mosca Tse Tse: Las moscas tse-tse son vagamente similares a otras moscas comunes, como la mosca doméstica, pero pueden ser distinguidas por cuatro características de su anatomía, dos de las cuales son fáciles de observar:
La mosca tse-tse pliega sus alas completamente cuando está en reposo de tal modo que una descansa directamente sobre la otra sobre el abdomen.
La mosca tse-tse tiene una larga probóscide, que se extiende directamente hacia delante y está conectada por un bulbo en la parte inferior de su cabeza.
Las moscas tsetse tienen un ciclo vital inusual. La hembra produce un solo huevo en cada puesta, y la larva permanece en el útero durante los tres estadios de su desarrollo, un tipo de viviparidad. La hembra alimenta a la larva con las secreciones lechosas de una glándula modificada del útero. La larva emerge después de completar su desarrollo, se entierra en el suelo y procede a formar la pupa con una cubierta resistente. La mosca adulta emerge después de 20 a 30 días.

4. Pitohui: Es un género de aves paseriformes de la familia Pachycephalidae, con seis especies endémicas de Nueva Guinea.
Los pitohuís son aves omnívoras de colores brillantes. La piel y las plumas de algunas de sus especies, especialmente del pitohuí variable y del bicolor, contienen poderosas neurotoxinas alcaloides del grupo de las batracotoxinas (también producidas por las ranas dardo colombianas del género Phyllobates). Se cree que esto sirve a las aves como defensa química contra simples parásitos y, del mismo modo, contra depredadores como serpientes, aves más grandes e incluso humanos, que son atraídos por sus vivos colores.
Las aves posiblemente no produzcan la batracotoxina por sí mismas, sino que la obtengan de algunos escarabajos del género Choresine, que son parte de su dieta.​ Debido a su toxicidad, los habitantes de Papúa Nueva Guinea los llaman “pájaros basura”, ya que no pueden ser comidos; sin embargo, en una situación desesperada podrían ser consumidos luego de quitarles todas las plumas y la piel y asar la carne al carbón.
Se ha sugerido que los colores tan llamativos de estas aves son ejemplo de aposematismo (coloración de advertencia): el pitohuí bicolor tiene colores muy brillantes, con el vientre en rojo ladrillo y la cabeza en negro intenso. Por su parte, el pitohuí variable que, como su nombre implica, presenta formas muy distintas en una veintena de subespecies de distintos patrones de plumaje, registra al menos dos que son muy parecidas al pitohuí bicolor, dando muestra así de mimetismo mülleriano, en el que especies peligrosas obtienen una ventaja mutua al compartir características que los posibles depredadores quisieran evitar y, por tanto, ambas se protegen.

3. El avispón asiático gigante (Vespa mandarinia): Es una especie de insecto himenóptero de la familia Vespidae.1​ Tiene una longitud de 5 cm y una envergadura alar de 7,5 cm. Es muy corpulenta y posee un potente veneno capaz de disolver los tejidos. Es agresiva y, a diferencia de los abejorros, no tolera la cautividad. Además, dispone de unas mandíbulas potentes, armaduras protectoras y uñas tarsales para sujetar a la víctima.

2. Araña Camello: Los solífugos (Solifugae), también llamados arañas camello, son un orden de arácnidos carnívoros, relativamente grandes, presentes en todos los países tropicales. Recuerdan a las arañas (orden Araneae), con las que no guardan una relación directa, y de las que se diferencian por sus enormes quelíceros en forma de pinza y su cuerpo segmentado. Se conocen unas 1.100 especies.
El tamaño total del adulto varía entre 1,5 y 7 cm, según las especies. La longevidad es limitada, un año, probablemente como consecuencia de una elevada tasa metabólica, necesaria para su comportamiento “frenético”. El crecimiento se produce a través de nueve instares (etapas entre mudas). Todo el cuerpo, también los apéndices, está cubierto de pelos (sedas) largos, rígidos y erectos, de función sensorial. Los más largos se insertan sobre los pedipalpos, y les sirven para tantear y «probar» el ambiente.
De acuerdo con el modelo más común en los arácnidos, el cuerpo está dividido en dos regiones, un prosoma (o cefalotórax), y un opistosoma (abdomen). En el prosoma se articulan los apéndices, entre los que destacan los grandes quelíceros; el opistosoma, a diferencias de las arañas, está segmentado y carece de hileras. Pero no debe olvidarse que a pesar de su aspecto similar al de las arañas esta criatura no es una araña, ya que no posee ciertas características de ellas como la capacidad de tejer tela de araña o colmillos venenosos.

1. Oruga Peluche: Aunque parece de peluche y dan ganas de tocarla, es fundamental resistir a la tentación: la oruga Megalopyge opercularis es altamente venenosa y ahora, un aumento de su población está causando estragos en la costa este de Estados Unidos.
Niños de Florida y Carolina del Norte están experimentando dolores insoportables tras entrar en contacto con esta peligrosa oruga; unos la acariciaron, otros sufrieron las consecuencias cuando cayeron de los árboles sobre ellos.
Estos insectos pueden parecer suaves, pero bajo esa capa de pelo como de peluche, se esconden espinas venenosas que pueden clavarse en la piel.
«El dolor es peor que el de la picadura de una abeja», afirma el entomólogo de la Universidad de Florida Don Hall. «La sensación aumenta y pueden doler hasta los huesos».
«En cualquier caso, el dolor depende de la parte de cuerpo con la que ha estado en contacto con el insecto y cuántas espinas se han clavado. Personas que han sido picadas en la mano afirman que el dolor puede extenderse hasta el hombro y durar hasta 12 horas», añade.
Según el experto, esta especie experimenta ciclos altos y bajos, pues su población puede aumentar y disminuir considerablemente dependiendo del clima, la disponibilidad de alimento y el número de parásitos que pueda haber alrededor.
En este momento parece que la población está alcanzando un punto álgido, lo que explicaría el elevado número de casos de picaduras.
El propio Hall ha sufrido picaduras varias veces, sobre todo de ejemplares jóvenes que criaba en su garaje (los jóvenes, en general, tienen menos espinas).
Aunque no hay procedimientos médicos establecidos en caso de picadura, el experto recomienda cubrir la zona con celo y tirar para retirar todas las espinas que queden en la herida, lo que ayuda a disminuir el dolor.
Aunque pueda parecer que lo hacen solo para molestarnos, las hembras de esta especie utilizan su veneno para proteger sus huevos de las hormigas y otros depredadores. Y sus peculiaridades no acaban ahí: estas orugas lanzan sus excrementos lejos de sus cuerpos, según Hall, probablemente para evitar que atraigan a los parásitos, que podrían herirlas a ellas.